
El pasado Viernes Santo, el Hospital San Juan de Dios de San Fernando fue escenario de un conmovedor Vía Crucis, recordando que el Señor sufriente se hace cercano a quienes viven el dolor y la enfermedad.
La ceremonia se inició a las nueve de la mañana en el área de Urgencia, primera estación del recorrido, y culminó cerca de las 10:45 horas en la Capilla Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, ubicada dentro del mismo recinto hospitalario.
El Vía Crucis, que transitó por las salas de maternidad, pediatría, cirugía, medicina y por la unidad de cuidados intensivos (UCI), contó con la participación de una delegación de doce personas de la agrupación de Damas Vicentinas de San Vicente de Paul, cuyo apoyo fue fundamental para el desarrollo de esta manifestación de fe.
En cada estación, el personal de salud preparó pequeños altares con especial dedicación, ofreciendo un espacio de oración y recogimiento en medio de sus labores cotidianas. La Dirección del hospital y todo el personal demostraron una notable disposición para facilitar esta actividad pastoral que permitió un verdadero encuentro del Señor Misericordioso con los enfermos.
La jornada estuvo marcada por momentos de oración, reflexión, súplicas, bendiciones y cantos, envolviendo de esperanza cada rincón visitado. Fue un testimonio vivo de que, en el sufrimiento, Cristo Resucitado también se hace presente, acompañando a los que más necesitan consuelo.
La histórica capilla del hospital, dedicada a la Virgen de la Medalla Milagrosa, es atendida pastoralmente por la Parroquia San Fernando Rey, siendo un faro de fe para toda la comunidad hospitalaria.