
Con alegría y esperanza, 110 jóvenes y adultos de Rengo recibieron el sacramento de la Confirmación en una emotiva Eucaristía celebrada en la Basílica Santa Ana, presidida por Monseñor Guillermo Vera, obispo de la Diócesis de Rancagua. La misa fue concelebrada por el párroco Padre Pedro Pedraza, quien agradeció a la comunidad y a los catequistas por su compromiso y entrega.
Finalizada la ceremonia, monseñor comentó que “es un momento de alegría para la parroquia. Ver a estos jóvenes y adultos confirmar su fe en un ambiente de oración, de encuentro familiar y comunitario, nos llena el corazón. A pesar de las dificultades, la gente sigue buscando a Dios, porque Él es quien fortalece, consuela y anima en el camino de la vida”.
El obispo también valoró el dinamismo pastoral de la parroquia: “Es muy prometedor y me alegra por la vida de esta comunidad. Ver catequistas comprometidos y personas que desean conocer más al Señor es una señal hermosa. Que la gente de Rengo conserve su fe como un gran tesoro, que crean en Jesucristo, el que nos da esperanza y nos fortalece”.
En la ocasión, Monseñor Vera también se refirió al proceso de elección del nuevo Papa, llamando a vivir este tiempo con fe y oración. “No nos dejemos llevar por lo que dicen las redes sociales. Este es un momento para confiar en el Espíritu Santo. Los cardenales tienen una misión grande: elegir al Pastor que guiará la Iglesia en tiempos difíciles. Recemos para que el Señor nos regale un Buen Pastor”.
Finalmente, expresó su anhelo de que el próximo domingo, jornada en que se celebra al Buen Pastor, la Iglesia ya pueda contar con el nuevo sucesor de Pedro.