
Como cada 16 de mayo, la Familia Orionista vivió con alegría y recogimiento la celebración de la canonización de San Luis Orione, fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia. En esta ocasión, la comunidad peregrinó hasta el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Quinta Normal, en un gesto de unidad y gratitud que ya es tradición entre quienes siguen su legado de caridad y servicio.
Representantes de las casas orionistas de Los Ángeles, Quintero, Cerrillos y Rancagua se reunieron en torno a la figura de este gran santo del siglo XX, que dedicó su vida a servir a los más pobres, a los enfermos y a los olvidados por la sociedad, confiando siempre en la Divina Providencia.
La jornada culminó con la Santa Misa presidida por Monseñor Ricardo Ezzati, quien animó a los presentes a seguir viviendo el carisma orionista con fidelidad, alegría y compromiso. En su homilía, destacó que “la caridad no tiene fronteras cuando nace del corazón de Cristo”, haciendo eco del espíritu misionero que caracterizó a San Luis Orione.
Para los asistentes, esta peregrinación fue más que un acto devocional: fue un momento de comunión espiritual, de encuentro fraterno y de renovación vocacional. La presencia de niños, jóvenes, adultos mayores y religiosos dio testimonio de una familia viva, en movimiento, fiel al llamado de su fundador.
Desde Rancagua, la participación en esta celebración refuerza el vínculo con la obra orionista universal y renueva el compromiso pastoral con los más necesitados en nuestra región.
San Luis Orione, ruega por nosotros y por nuestras comunidades.