
Con gran participación de fieles, la Parroquia San Antonio de Padua de Chépica vivió con alegría la Solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, Patrona de Chile. A pesar del frío invernal, la comunidad respondió con calor humano y devoción mariana, dando testimonio de su amor a la Madre del Señor.
La celebración principal se realizó en el templo parroquial, donde, al término de la Santa Misa, se llevó a cabo la ya tradicional imposición del escapulario del Carmen a todos los asistentes. Muchos regresaron a sus hogares fortalecidos en la fe y con la alegría de haber participado en una liturgia marcada por la oración y la cercanía comunitaria.
La festividad también se extendió a las comunidades rurales de la parroquia, que celebraron con identidad propia y espíritu de unidad. En Las Arañas, la comunidad de Santa Lutgarda organizó una animada procesión con la presencia del grupo de huasos del sector. Además, el conjunto folclórico Bafonan de Nancagua acompañó con bailes típicos chilenos, aportando color y tradición a la jornada.
En tanto, la comunidad del Sagrado Corazón de El Boldal se unió a la celebración eucarística junto al párroco, reuniendo a una gran cantidad de fieles en un ambiente de recogimiento y esperanza.
Desde la parroquia destacaron la participación de las comunidades, el cariño expresado a la Virgen del Carmen y la importancia de mantener vivas estas expresiones de fe que fortalecen la identidad católica y el sentido de pertenencia al pueblo de Dios.