
El Padre Cristián Catalán, vicario pastoral de la Diócesis de Rancagua, ha realizado una sentida invitación a toda la comunidad diocesana para sumarse a la celebración del Jubileo de los Adultos Mayores, que se vivirá este fin de semana en el marco de la fiesta litúrgica de San Joaquín y Santa Ana, abuelos de Jesús y padres de la Virgen María.
“Queremos invitar a todos a participar con alegría de esta fiesta. Visitar, acompañar, agradecer a nuestros abuelos o recordarlos con cariño si ya partieron. Ellos son fuente de sabiduría, de amor incondicional y testigos de la fe en nuestras familias”, expresó el padre Catalán.
La conmemoración responde también al llamado del Papa Francisco, quien instauró la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, recordándonos el valor de los adultos mayores como transmisores de la fe y de la memoria viva de la Iglesia.
Jornada Mundial
El fallecido Santo Padre eligió el tema de la 5ª Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, que este año se celebrará el domingo 27 de julio: «¡Feliz el que no ve desvanecerse su esperanza!» (cf. Eclo 14,2).
En el año del Jubileo, la Jornada, instituida por el Papa Francisco en 2021, quiere ser una oportunidad para reflexionar sobre cómo la presencia de los abuelos y los ancianos puede convertirse en un signo de esperanza en cada familia y comunidad eclesial.
El vicario pastoral insta a que en cada parroquia se hagan celebraciones que permitan reconocer el valor de los adultos mayores como transmisores de la fe y de la memoria viva de la Iglesia.
Cada 26 de julio, la Iglesia celebra a San Joaquín y Santa Ana, y con ellos, invita a renovar el vínculo con la “familia grande”, como la ha llamado el Papa: abuelos, tíos y parientes que con su vida sostienen la fe de nuevas generaciones.
El Papa Benedicto XVI señalaba que los abuelos “son depositarios y testigos de los valores fundamentales de la vida”, mientras que el Papa Francisco, en la Jornada Mundial de la Juventud de 2013, destacaba que “forman parte de esa larga cadena que ha transmitido la fe y el amor de Dios en el calor del hogar”.
Este fin de semana será una ocasión para agradecer, reencontrarse y celebrar la fe que ellos nos heredaron.