
En el marco del Mes de la Solidaridad, la Parroquia Santo Cura de Ars de Rancagua realizó este domingo 24 de agosto un Té Solidario después de la misa dominical, con el fin de fortalecer la vida comunitaria y colaborar con la campaña de Caritas Diocesana, que va en directa ayuda a los estudiantes de educación superior.
La iniciativa, impulsada por el párroco P. Héctor Pulgar, buscó motivar a los feligreses a compartir un momento fraterno y, al mismo tiempo, aportar generosamente para apoyar a quienes más lo necesitan.
El sacerdote explicó el origen de la actividad señalando que cuando se enviaba el sobre para el té solidario (donde se deposita el dinero) casi nadie lo traía. Entonces, buscó una nueva estrategia: “hacer un té después de misa, así la comunidad comparte y, al mismo tiempo, colabora con esta intención. Y resultó algo bien bonito”, indicó.
La experiencia fue recibida con entusiasmo, ya que permitió compartir como parroquia y vivir de manera concreta el llamado a la solidaridad que inspira la figura de San Alberto Hurtado en este mes especial.
El padre Héctor precisa que se replicó la misma acción en la parroquia Santa Clara, donde es administrador parroquial, teniendo también mucho éxito.
Los aportes reunidos fueron destinados a la campaña de Caritas Diocesana, institución que desarrolla su misión en apoyo a personas y familias en situación de vulnerabilidad, y que dedica estos fondos para entregar aportes a estudiantes de educación superior.