Actualidad Diocesana

Jornada de apoyo a mujeres migrantes en Rancagua con talleres de fe y apoyo social

Lunes 01 de Septiembre del 2025
Con una convocatoria de más de 35 participantes de distintas nacionalidades, la Pastoral de Migrantes de la Diócesis de Rancagua desarrolló una jornada de formación, acompañamiento y oración que unió a la Iglesia, el Estado y la comunidad en favor de la mujer migrante.

El pasado sábado 30 de agosto, en las dependencias del Departamento Diocesano de Pastoral de Migrantes, ubicado en calle Cuevas 050 de Rancagua, se vivió una jornada de encuentro especialmente dedicada a la mujer migrante y sus familias. Con un ambiente de fraternidad y esperanza, alrededor de 35 mujeres provenientes de Venezuela, México, Colombia, Argentina y Bolivia, entre otras nacionalidades, participaron en talleres, charlas y momentos de oración.

La actividad fue coordinada junto a instituciones como el Servicio de Migrantes, el Servicio de la Mujer y Género, la Municipalidad de Rancagua, el Servicio de Salud Regional y Comunal y el Centro de la Vida Siempre, equipo del Obispado que acompaña a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad. Según explicó Eva Acevedo, coordinadora de la jornada y jefa subrogante de Servicio Migrante, el objetivo fue acercar a las participantes a la oferta de programas estatales y a los servicios pastorales de la Iglesia, generando espacios que promuevan autonomía, liderazgo y acompañamiento.

La jornada comenzó con una oración de bienvenida, inspirada en el texto bíblico de Proverbios 31: “una mujer virtuosa”, signo de gratitud y fortaleza espiritual. Posteriormente, se realizaron talleres sobre derechos migratorios, acceso a salud, prevención del cáncer, programas de apoyo a jefas de hogar y autocuidado personal.

El testimonio de Niglis Castillo, de Venezuela, reflejó la importancia de este encuentro: “Quiero agradecerle a la Pastoral por brindarnos los talleres informativos que fueron de mucha ayuda, ya que nos permitió conocer a más profundidad nuestros derechos y despejar nuestras dudas. También me gustó mucho el taller sobre la salud, estuvo muy educativo, ya sabemos cómo cuidarnos. Agradecida con esta iniciativa y nos encantaría que haya otros igual”.

Desde la Pastoral de Migrantes del Obispado de Rancagua se destacó que este trabajo busca dar cumplimiento al llamado de la Iglesia a través de INCAMI: “Acoger, Proteger, Promover e Integrar” a cada migrante en nuestra sociedad. Con estas acciones, la Iglesia de Rancagua reafirma su compromiso de construir caminos de dignidad, fe y solidaridad junto a las comunidades migrantes.