
La Parroquia Nuestra Señora de la Merced de Coltauco continúa viviendo con fervor el camino jubilar. Este domingo, cerca de 30 feligreses participaron en su segundo jubileo parroquial, realizado en el Santuario San Expedito de Rosario, en Rengo, un encuentro marcado por la oración, la alegría comunitaria y la vivencia de la gracia de las Indulgencias plenarias.
El primer jubileo se había realizado el pasado 7 de junio en el Santuario San Judas Tadeo de Malloa, y en esta segunda experiencia se repitió la entrega y el entusiasmo de la comunidad.
El párroco, Padre Omar Canales, explicó que la peregrinación se organizó con dedicación y anticipación. “Fuimos en bus facilitado por la municipalidad. Nos pusimos en contacto con un mes de anterioridad con el rector del Santuario, quien nos acogió. Una vez allí hicimos una linda procesión por las calles principales de Rosario e ingresamos al templo por la puerta jubilar, donde se celebró la Eucaristía. Cada peregrino pudo recibir la gracia de las indulgencias”, señaló.
El sacerdote destacó además que todo fue preparado en comunidad. “Hubo una asamblea general para afinar detalles, lo que permitió que cada uno se sintiera parte de la organización y de la vivencia de esta peregrinación”, añadió.
La jornada no solo fue un momento de oración, sino también de encuentro fraterno. La procesión por las calles principales de Rosario fue una expresión pública de fe, que reunió a los peregrinos en torno a la figura de San Expedito, patrono de las causas justas y urgentes.
El camino jubilar de Coltauco no se detiene. El Padre Omar adelantó que la próxima peregrinación será el 13 de diciembre hacia el Santuario San Andrés de Ciruelo, en Pichilemu, extendiendo así esta experiencia de gracia y comunión a nuevas comunidades de la región.
Con cada paso, los feligreses de Coltauco viven un año jubilar que fortalece su fe y los anima a seguir caminando juntos en la esperanza de Cristo.