
El pasado sábado 06 de septiembre, en medio de una jornada marcada por el frío, se desarrolló en el Santuario de Pelequén la segunda jornada del año de Pastoral Familiar de la Diócesis de Rancagua, convocada y dirigida por la Comisión de Pastoral Familiar diocesana. Más de 60 personas participaron de este espacio que permitió compartir experiencias, fortalecer la oración y proyectar una propuesta concreta para vivir con mayor profundidad el próximo Mes de la Familia 2025.
La dinámica de la jornada contempló un momento de presentación, seguido por un espacio de oración comunitaria y luego un trabajo en cuatro grupos en modalidad de circuito. En esta instancia, los participantes rotaron simultáneamente por cada estación, donde durante 20 minutos aproximadamente se abordó uno de los pasos de la propuesta pastoral. Posteriormente, se realizó un plenario general, que permitió poner en común las reflexiones de los grupos y enriquecer el discernimiento colectivo.
El encuentro concluyó con un cierre y envío a cargo del asesor diocesano, el padre Ernesto Castro Moraga, quien animó a los presentes a llevar estas propuestas a sus comunidades y a vivir con esperanza el Mes de la Familia.
Uno de los énfasis centrales fue volver al primer anuncio de la fe, que durante generaciones se transmitía en el hogar y que tenía en el altar familiar un signo sencillo y profundo de encuentro con Dios. Los participantes destacaron que este espacio puede ser hoy un punto de reunión, un lugar donde reponer fuerzas y presentar oraciones por los difuntos, la salud de los enfermos, los proyectos familiares, las penas y las esperanzas.