Actualidad Diocesana

Nancagua inaugura nuevo velatorio parroquial gracias al aporte solidario de la comunidad

Lunes 17 de Noviembre del 2025
La Parroquia Nuestra Señora de La Merced bendijo un nuevo velatorio comunitario, un espacio fruto de la generosidad de los fieles y pensado para acompañar con dignidad a las familias en momentos de despedida y esperanza cristiana.

El domingo 16 de noviembre, al finalizar la misa del mediodía, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de La Merced de Nancagua vivió un momento significativo: la bendición del nuevo velatorio parroquial, un anhelo largamente esperado por los vecinos y que hoy se concreta gracias al esfuerzo solidario de toda la comuna.

El párroco, padre Juan Pablo Álvarez, explicó que esta iniciativa nace de una necesidad creciente en Nancagua. “Muchas familias velan a sus difuntos en casa y, en ocasiones, incluso nos pedían el templo. Aun teniendo misas u otras celebraciones, tratábamos de facilitar los espacios, pero vimos que era imprescindible contar con un lugar adecuado”, señaló.

El proyecto comenzó el año pasado impulsado por el padre Robinson Piña, quien inició una campaña de recaudación en toda la comuna. Gracias a donaciones, colectas especiales y bonos solidarios, fue posible reunir los recursos para habilitar una sala contigua a la sacristía. El espacio —que anteriormente se utilizaba para almacenar materiales— fue completamente adaptado: se abrió un acceso más amplio y se construyó una rampa, permitiendo el ingreso de carros fúnebres y facilitando el acceso a personas con movilidad reducida.

Según el párroco Álvarez, el costo total bordea los 14 millones de pesos, recursos reunidos principalmente por la comunidad local. “Hubo aportes grandes, pero en realidad este velatorio es fruto de todos; de esa generosidad sencilla y constante que caracteriza a nuestra gente”, afirmó.

El nuevo velatorio queda ahora a disposición de cualquier vecino de la comuna, especialmente para quienes no cuenten con un espacio adecuado en sus hogares. “Está abierto para todo fiel que lo necesite. La parroquia quiere acompañar a las familias en estos momentos tan sensibles, ofreciendo un lugar digno, sereno y lleno de fe”, destacó el sacerdote.