
Con un mensaje cercano y lleno de esperanza, monseñor Guillermo Vera Soto, Obispo de la Diócesis de Rancagua, entregó una orientación pastoral frente a la segunda vuelta de la elección presidencial, que se llevará a cabo el próximo 14 de diciembre, en la que los chilenos deberán decidir entre los candidatos, Jeannette Jara y José Antonio Kast, quién de los dos conducirá los destinos de nuestro país por los próximos años.
Nuestro pastor recordó que, como creyentes, la fe no solo ilumina la vida personal y comunitaria, sino también los importantes procesos democráticos que definen el futuro de Chile. “En estos días vamos a elegir a quien será nuestro presidente; la fe debe iluminar también el importante acto democrático de votar”, expresó el obispo, invitando a que este discernimiento electoral sea guiado por el Evangelio y el bien común.
Monseñor Vera subrayó la importancia de que “como creyentes hemos de procurar buscar que el alma de Chile, con sus valores de amor a Dios, a la familia, a la vida, la verdad, el espíritu de acogida, el respeto por toda persona, sean preservados como la gran riqueza que poseemos”.
Por eso, el Obispo de Rancagua exhortó a la comunidad diocesana y a todos los habitantes de la Región de O’Higgins a participar del proceso electoral con madurez y conciencia cristiana. “Ejerzamos nuestro deber cívico con responsabilidad y discernimiento, esperando que quien sea electo cuide aquellos valores que para nosotros son intransables”, animó.
Finalmente, recordó que la oración es clave en este tiempo, pidiendo a Dios que acompañe a Chile y a quienes aspiran a gobernarlo, para que promuevan siempre la unidad, la paz social y el desarrollo integral de todas las familias del país.