Actualidad Diocesana

Miles de peregrinos llegaron hasta La Compañía

Lunes 08 de Diciembre del 2025
Fieles celebraron, este 8 de diciembre, la Solemnidad de la Inmaculada Concepción en el Santuario de la Purísima de La Compañía.

 

Miles de peregrinos llegaron durante los tres días del fin de semana largo hasta el Santuario de la Purísima de La Compañía para celebrar la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, una de las festividades marianas más concurridas del país. Con fe y devoción, los fieles pagaron sus mandas, expresaron su gratitud y pidieron a la Virgen que interceda ante Dios por sus necesidades y problemas.

Este año, la concurrencia fue aún mayor, impulsada por el reconocimiento del santuario como Templo Jubilar, lo que permitió a los peregrinos obtener la indulgencia en el marco del Año Jubilar de la Esperanza. 

Tres días intensos de oración y devoción 

El flujo de peregrinos fue constante durante el sábado y el domingo previos a la fiesta. Mientras que se intensificó aún más este 8 de diciembre. Fueron tres días de intensas celebraciones y misas al aire libre. 

En ese contexto, el sábado 6 de diciembre, el momento central estuvo marcado por la presencia del nuncio apostólico, Mons. Kurian Mathew Vayalunkal, quien presidió la misa del mediodía. Durante la tarde continuaron las ceremonias, con la participación del secretario del nuncio, Mons. Giuseppe Silvestrini, además del párroco padre Ángel Rodríguez, el vicario parroquial padre Isidro Laso Varela y el diácono Jorge Martínez.

El domingo 7 la jornada comenzó con una vigilia de oración, seguida de la primera de ocho misas celebradas desde las 7.00 horas, con intervalos de una hora y media. Desde la una de la madrugada, el padre Isidro Laso acompañó un extenso espacio de Canto a lo Divino, que reunió a numerosos devotos hasta las 05.00 horas.

El  lunes 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, el ir y venir de peregrinos fue constante. Desde las 5 de la mañana se celebraron misas cada hora y media. Uno de los momentos más concurridos fue la eucaristía de las 11.00 horas, presidida por Mons. Giuseppe Silvestrini y concelebrada por el rector del santuario, padre Ángel Rodríguez. Más tarde, a las 12.30 horas, Mons. Guillermo Vera Soto, obispo de Rancagua, ofició la misa. Durante la tarde se sumaron otras seis misas, cerrando la última a las 21.30 horas.

A lo largo de todo el fin de semana, numerosos sacerdotes estuvieron disponibles para la confesión de los peregrinos, acompañando espiritualmente a quienes buscaban reconciliación.

Todo esto marcado por un ambiente de profunda fe, en que se veían filas de personas esperando la bendición de alguno de los diáconos presentes en el santuario. Además, muchos devotos se ponían en presencia de la imagen de la Virgen, pidiendo tocar su manto, con la esperanza de que ella interceda por sus intenciones.