• “Cada visita, oración y servicio fue un encuentro vivo con Dios”, expresaron los misioneros de Duoc UC Valparaíso, quienes compartieron la fe y el servicio fraterno junto a la comunidad de Pueblo de Viudas, en Pichilemu, en una experiencia que marcó profundamente a estudiantes y vecinos.
Un total de 36 misioneros, entre ellos 32 estudiantes y el equipo pastoral de Duoc UC Sede Valparaíso, llevaron a cabo las Misiones Solidarias en el sector Pueblo de Viudas, comuna de Pichilemu, entre los días 6 y 12 de enero, según informó la coordinadora de proyectos pastorales de esa casa de estudios, Catalina Mora.
La misión se desarrolló a través de diversas instancias de encuentro y servicio, explicó el párroco de Pichilemu padre Claudio Fuenzalida. Una de las principales fue el puerta a puerta, donde los misioneros visitaron a las familias del sector, compartiendo la fe y orando junto a ellos por sus intenciones, generando espacios de cercanía y escucha fraterna.
Asimismo, se realizaron talleres para niños en el Jardín Infantil Mundo Mágico, Jardín Infantil Rayito de Sol y en la Escuela Pueblo de Viudas, ofreciendo actividades lúdicas orientadas a fortalecer valores como el compartir, la empatía y la fraternidad.
Durante toda la semana, los misioneros también visitaron el Hogar de Ancianos Enrique Padros, creando espacios de acompañamiento y diálogo que se fueron tornando profundos y significativos. Estas visitas culminaron con la celebración de la Eucaristía y la bendición de una imagen de la Virgen, instalada por los estudiantes, dejando así un lugar de oración para los adultos mayores del hogar.
Otro momento relevante fue el taller de oración para adultos del sector, instancia en la que los participantes reflexionaron y oraron en comunidad, escuchando a Dios a través de su Palabra. En el ámbito del trabajo comunitario, los misioneros colaboraron en el mantenimiento de la sala de la capilla, realizando el barnizado exterior del espacio.
Cada encuentro vivido durante estas Misiones Solidarias permitió reconocer la presencia viva de Dios, tanto en la comunidad como en los propios misioneros.
Testimonio
Sergio Huerta, estudiante de Construcción de Duoc UC Valparaíso y encargado de zona en las misiones de Pueblo de Viudas en Pichilemu destacó el profundo impacto humano y espiritual de la experiencia. En ese contexto, señaló que fue muy grato el cálido recibimiento de la comunidad y el apoyo del párroco Claudio Fuenzalida, lo que permitió desarrollar talleres para niños, visitas a adultos mayores y misiones puerta a puerta. Subrayó especialmente los momentos vividos en el hogar de ancianos, donde el acompañamiento, la música y el diálogo devolvieron alegría y dignidad a muchos residentes. “Fuimos a dejar una huella, pero fue la comunidad la que nos marcó a nosotros”, señaló, afirmando que las misiones transformaron tanto a los vecinos como a los propios estudiantes, fortaleciendo su fe, vocación de servicio y sentido de comunidad.