
Este martes 3 de marzo, a las 19 horas, la comunidad de la Parroquia Sagrada Familia de Nogales, en Machalí, celebrará la bendición de la campana “Santa Ema”, un nuevo signo visible de la fe que anima a esta comunidad perteneciente a la Diócesis de Rancagua.
La campana fue donada por un benefactor anónimo que, en profundo agradecimiento al Señor por su fidelidad a lo largo de su vida —marcada también por momentos de dificultad—, quiso concretar un anhelo que guardaba desde hace años. La iniciativa fue presentada al párroco, padre Emilio Maldonado, quien acogió la propuesta y acompañó el proceso de diseño y elaboración.
Según se ha explicado, “Santa Ema” busca expresar la alegría del Señor Resucitado, recordando que, como enseña san Pablo, si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe. De este modo, la campana se convierte en un anuncio sonoro de la Resurrección y de la esperanza cristiana que sostiene a la comunidad.
El campanil fue construido en fierro para otorgarle robustez y mantener la impronta sencilla y firme de la parroquia. Su estructura fue realizada por maestros de la comuna, específicamente de los sectores El Guindal y Tierras Blancas, fortaleciendo así el vínculo entre fe y trabajo local. El color ocre elegido busca transmitir sobriedad y alegría, con una ornamentación simple, sin lujos, donde pequeñas plantas y flores evocan la vida nueva.
La campana lleva grabada la sigla AMDG —“Ad maiorem Dei gloriam”—, expresión latina que significa “Para la mayor gloria de Dios”. El grabado fue realizado en cobre por una artesana de Coya, integrando identidad territorial y sentido espiritual.
“Santa Ema” sonará en misas, bautizos, matrimonios, fiestas patronales y también en las exequias, acompañando así cada etapa de la vida cristiana. Su bendición marcará un momento significativo de comunión y gratitud para toda la comunidad parroquial.
La Parroquia Sagrada Familia de Nogales está situada en el Camino Nogales s/n, Machalí.