El Carisma de quienes entran a un Instituto Secular

Jueves 02 de Mayo del 2024
• El Instituto Secular “Misioneras Diocesanas de la Santísima Trinidad” nació en esta diócesis hace más de 60 años. Hoy se los queremos presentar como una opción de consagración al Señor.
 
Todos los católicos estamos llamados al seguimiento de Cristo. Por el bautismo nos hacemos Hijos de Dios, Hermanos de Jesucristo y Templos vivos del Espíritu Santo. 
 
Hay personas que, por una invitación especial de Dios, bajo una moción del Espíritu Santo, se proponen seguir más de cerca a Cristo, entregarse a Dios amado por encima de todo y procurar que toda su vida esté al servicio del Reino. Esto es lo que se llama en la Iglesia católica, la vida consagrada.
 
El Instituto Secular “Misioneras Diocesanas de la Santísima Trinidad” es un Instituto laical de vida consagrada, en el cual sus miembros viviendo en el mundo, se esfuerzan para alcanzar la perfección de la caridad, procurando la santificación del mundo desde dentro de él.
 
Su fundación se realizó en Pichilemu/Rancagua el 12 de septiembre de 1962, recibiendo la Aprobación de la Diócesis de Rancagua el 30 de diciembre de 1988 y Aprobación de la Santa Sede en julio de 1997. Su fundadora es Lidia Molina Sanhueza, quien reside actualmente en Pelequén.
Sus miembros, con su condición secular, viven una entrega a Dios discreta y silenciosa, desarrollando el apostolado en el ámbito de su vida familiar y profesional.
Sus miembros son mujeres solteras o viudas, viven de sus propios ingresos. Se cuenta con todo tipo de profesiones y oficios. 
 
La finalidad del Instituto es la gloria de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, mediante la contemplación del Misterio Trinitario y la participación en la actividad misionera de la Iglesia.
 
Las Misioneras Diocesanas, ejercen su apostolado en unión con la Jerarquía de la Iglesia: El Romano Pontífice y el Obispo de la diócesis en la que cada una reside.
 
Los miembros del Instituto viven insertos en la vida civil ejerciendo un oficio o profesión secular, desde allí realizan su misión evangelizadora.
 
Las misioneras profesan los consejos evangélicos de: Pobreza, Obediencia y Castidad.
 
El Instituto está presente en: Melipilla, Santiago, Rancagua, Talca, Los Ángeles, Valdivia y Puerto Montt.
 
Funciona en cada Diócesis donde hay miembros, en la nuestra, en Casa de Ejercicios de Pelequén, donde también se realizan los encuentros generales, Ejercicios Espirituales y Retiros.