Fieles han podido volver a sus templos

Miércoles 01 de Septiembre del 2021
Con alegría las comunidades han retomado la presencialidad en eucaristías, catequesis y actividades pastorales.
La tecnología nos ha permitido rezar, alabar al Señor, escuchar su palabra y participar de la eucaristía de manera on line durante todo este período de cuarentenas y restricciones de movilidad, pero sin duda encontrarse de manera presencial con otros hermanos era algo anhelado por las distintas comunidades parroquiales. Por ello, ahora que la mayor parte de la Región se encuentra en fase 4 del Plan Paso a Paso, este deseo se ha podido concretar volviendo a las misas presenciales. El volver a manifestar la fe de manera comunitaria ha sido importante al igual que comulgar y retomar las catequesis presenciales han señalado distintos párrocos, que ya están dando a conocer en sus comunidades los horarios de misas y de las distintas actividades pastorales. En Marchigüe, tal como dice el plan, el retorno ha sido paso a paso, pues si bien ya la mayoría de los fieles han vuelto a las misas presenciales, el padre Emilio Maldonado, párroco de la P. Nuestra Señora de la Merced (Alcones- Marchigüe) señala que al menos un 15 por ciento de la gente aún se mantiene participando en misa on line, por temor a los contagios. Tomando en cuenta esa realidad y aprovechando la factibilidad que da la tecnología, las catequesis se están haciendo en un sistema híbrido, es decir, una vez al mes es presencial y las otras sesiones son de manera virtual, los que les ha permitido tener continuidad sin perder el lazo de verse. En la Parroquia San Juan Evangelista de San Vicente de Tagua Tagua han realizado misas con presencia de fieles, respetando el aforo indicado por las autoridades, durante todo el tiempo de pandemia, señala el padre Luis Escobar, su párroco. “Muchos no venían por temor, pero la misa se ha realizado siempre”, señala y expresa que lo que ha cambiado ahora es que son ahora son celebraciones con más gente. Por su parte, el padre Patricio Cavour, párroco de la P. Nuestra Señora de La Merced de Doñihue, señala que la gente se nota más confiada en volver a misa, aunque siempre resguardando los protocolos: distancia social, uso de mascarilla y alcohol gel. Además, indica que las catequesis desde julio han vuelto a ser presenciales, pues durante el tiempo de cuarentena se habían realizado en forma telemática. Todo ello los tiene muy esperanzados y deseosos de seguir trabajando. En la parroquia Sagrado Corazón de Las Cabras, “este año -a diferencia del año pasado que se realizaron las misa grabadas- hemos estado celebrando las misas de forma presencial, dependiendo del aforo, pero a veces se celebraba con 5 o 10 personas y eso ha ido mejorando en la actualidad, pues estamos en fase 4”. Cuenta que también se ha reactivado la catequesis y que, a fines de noviembre, se espera realizar las confirmaciones y primeras comuniones. El padre Humberto enfatiza que “las celebraciones virtuales, por muy buenas que sean, no sustituyen la celebración presencial. La gente necesita juntarse, verse y sentirse acompañada”, dice. Por ello asevera que la última procesión realizada en Las Cabras, para el 15 de agosto, fue especialmente emotiva y que los fieles han agradecido mucho esta vuelta a la presencialidad.