Jóvenes dan testimonio de amor y alegría

Miércoles 01 de Septiembre del 2021
Con gran entusiasmo se concretó el reencuentro de los jóvenes en la casa de Dios mediante un concierto de música católica realizado el Pelequén el 14 de agosto.
No podía ser de otra forma: había que volver a reunirse en un contexto de alegría, música y fe, pues ese espíritu alabanza al Señor es el que caracteriza a los jóvenes de nuestra diócesis. Es así como el 14 de agosto, después de mucho tiempo teniendo una actividad pastoral tras las pantallas, con la gracia de Dios, el Departamento de la Pastoral de Juventud diocesano pudo realizar este reencuentro presencial de los jóvenes con Cristo en el Santuario de Santa Rosa de Pelequén, a través de un concierto de música religiosa en donde se celebró la Fiesta de la Asunción de la Virgen, la Vida consagrada y el día del joven católico. En la ocasión se presentaron: el cantante Miguel Music, Rodrigo Soto y el grupo Kairos tiempos de Dios, quienes aportaron con un ambiente dinámico, motivador y, por supuesto, dejaron espacio para la oración dentro de sus melodías. “Claro quedó el testimonio del amor que sentimos por Dios, y sentir la presencia de Cristo entre nosotros fue muy enriquecedor, seguimos descubriendo a Jesús en la presencia de cada uno de los jóvenes. Fue una tarea difícil, pero estábamos dispuestos a realizarla porque sentimos que a los jóvenes hay que despertarlos y enseñarles que este mundo es más de lo que nuestros ojos perciben. Además, se extrañaba el tacto y el compartir con otros”, señaló Miriam Ramírez, miembro de la DPJ. La fiesta continuó al día siguiente, pues participaron de la eucaristía el 15 de agosto en el mismo Santuario, la que fue presidida por el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera. En su homilía indicó: “Cuando se es joven queremos conquistar el mundo, y ¡qué bueno! Pero no se te olvide que hay que conquistar el cielo también, y que ese cielo se conquista conquistando este mundo, pero con Cristo, teniendo a Cristo en el corazón y en la mente, pudiendo tener aquella mirada del Señor para mirar las cosas buenas y para mirar las cosas complicadas de la vida y poder ver en qué podemos ayudar y servir, para que esta vida también tenga algo de cielo en la vida de todas las personas y a eso todos nosotros tenemos que contribuir”. FINALIZÓ LA ESCUELA DE FORMACIÓN Una muy buena evaluación realizó la encargada diocesana de Pastoral Juvenil, Patricia Zapata, sobre la escuela de formación de líderes, que funcionó durante el mes de agosto con 20 participantes. “Fuimos fuertemente interpelados a actuar en nuestras comunidades, siendo tanto cada uno como juntos los protagonistas del cambio que queremos realizar en nuestra querida iglesia”, precisó Patricia. Destacó el excelente nivel de los expositores: padre Alvaro Chordi; Paula Luengo; padre René Gaete; Santiago Tognetti y Carmen Pérez, a quienes agradeció su aporte. Señaló que esta formación les permitió adquirir herramientas que les permiten alcanzar los objetivos que como parte de la iglesia se han trazado. “Mas que concluir la escuela se trata de un inicio para poner manos a la obra, pues esperamos que todo lo aprendido traiga frutos abundantes y vida nueva a nuestras comunidades”, indicó